El viejo nuevo cine adolescente

El viejo nuevo cine adolescente

Chistes de porrazos, incomodidades, abusos, engaños, burlas, caídas, incoherencias, descubrimiento sexual, incomunicación, rituales de paso, acné, amistades traicionadas, pérdida de la inocencia, reencuentros, perdón, autoaceptación, comadreos y malcriadeces. Ese sigue siendo el viejo rosario del “nuevo viejo cine adolescente”. Nada diferente bajo el sol, pero sí totalmente desconocido, para las retinas de los presentes, con menos de 18 años, sentados en las butacas de cualquier sala IMAX alrededor del mundo.

Ver en una película retratada una parte de los problemas, que una comunidad en crecimiento comparte, es un acto que requiere de un valor más allá de lo normal. Pillar personajes que cometen las mismas torpezas… o se enfrentan a los mismos miedos que nosotros -a cierta edad- es un ejercicio de crecimiento emocional, que pocos adultos se han detenido a reflexionar. Sí para alguien grandecito resulta forzado, agréguele a esto, el potente coctel hormonal en los menores, y que no ayuda, sino a distorsionar el juicio. Así, se obtiene un particular cuadro de personajes que se estiran o se encojen emocionalmente, varias veces al día, sin ser superhéroes.

El que esté libre de pecado que lance la primera piedra, porque no existe hombre o mujer sobre La Tierra que no haya sido victima -o victimario- en el inmenso escenario común de tonterías infantiles, encarnadas en cuerpos en transformación. Piense usted por un momento, sí alguna vez usted no fue un adolescente pica pleitos en la calle, y que luego lloraba en casa, ante los gritos de su madre sí lo mandaban a limpiar el cuarto; imagine, si en alguna oportunidad no escondió un adorno roto -producto de alguna travesura deportiva- bajo la casa del perro o en el fondo de un pipote ajeno. Pregúntese, si por alguna razón inexplicable se inmiscuyó en la ropa interior ajena de primos, primas, hermanos o hermanas mayores ajenas. Haga memoria, a ver si no fisgoneó a través de ventanas, a horas sutilmente cronometradas, para pillar in fraganti a vecinas modelando frente al espejo.

Cine adolescente: amores traicionados y sufrideras virtuales

Posiblemente, lo peor que ha tenido siempre el nuevo viejo cine adolescente es la sufridera: historias de amor imposibles, porque la muerte está a punto de cortar el tubo de oxigeno; separaciones absurdas por guerras tribales, en aldeas que de casualidad conocen antibióticos, y que en licencias dramáticas, se permiten obtener gadgets comunicacionales que ni en Tokio del siglo XXV; el descubrimiento una vez más, de contextos distópicos, en donde los jóvenes entrenan para morir en coliseos virtuales, no sin aprender antes, que el primer amor, traiciona más duro que una comida vieja, full de condimentos con varios días en una nevera ajena.

Tanto cine y tan pocas cotufas, o al revés. Sin temor a equivocarnos tener que ir a juro a ver este tipo de pelis es morir dos veces. Verlas porque se quiere, solo habla de que crecer duele -y gusta- o que no se tiene más edad para entrar en otras.

Nota del Editor: Joaquín Ortega nos da un paseo por la inequívoca fórmula del cine adolescente que ha enriquecido -e incluso salvado- a más de un estudio cinematográfico en Hollywood, valiéndose de las inseguridades y anhelos de los núbiles, quienes se lanzan en carreras desenfrenadas hacia las taquillas para que no les cuenten la nueva épica juvenil. El nuevo viejo cine adolescente reafirma la facilidad de Joaquín para retratar nuestra sociedad,  como lo hace en La Cultura del Milenio, ya disponible en formato digital.  Los invito a que esparzan la voz en sus redes de esta nueva entrega de Humor Globalizado. Un artículo de Joaquín, Loco de Dios (Madman of God) acaba de ser publicado en el IWP (International Writing Program), un proyecto muy interesante sobre el cual escribiré pronto.

 

Joaquín Ortega es caraqueño,  politólogo, escritor y productor audiovisual. Todavía cree en loterías y en la existencia de lobos espaciales. Conduce el programa “La Hora Verde” en Caracas, por 92.9FM de Lunes a Viernes de 4 a 5pm. Su más reciente libro “La Cultura del Milenio” ya se perfila como un best-seller.