Leo porque existo

Leo porque existo

Otra buena noticia acerca de la lectura. Fabiola Isaac se incorpora a los escritores de este blog. Como ya saben, he incorporado a una serie de escritores para dar más dinamismo al sitio. Cada uno de ellos ha sido escogido porque pienso que sus escritos son geniales. No tiene nada que ver con nepotismo, ya que Fabiola es mi hermana, y también es mi editora. Es la encargada de un trabajo tan delicado como es hacer que lo que escribo luzca mejor. Su contribución en la edición de ADN Fatal y Juego Cerebral es -en mi opinión- un baluarte vital para que a tantos les hayan gustado mis libros. Fabiola nos obsequiará con una columna semanal que girará sobre dos temas apasionantes: la lectura y el viajar. ¡Bienvenida Fabiola! Su primera entrega, “Leo porque existo”, a continuación.

Lectura: Leo porque existo

Dicen que tener un hobby contribuye a la felicidad. Si es así soy muy, muy feliz porque tengo dos. El principal es la lectura. El segundo es viajar, pero vivo en Venezuela y para los que no entienden el pero, les digo que en este momento es bastante difícil hacerlo. No les contaré las razones ya que no es el tema de este artículo, aunque mi segundo hobby está relacionado y más adelante verán el motivo. Les cuento que desde pequeña amo la lectura. En mi casa todo el mundo leía. Recuerdo los domingos en la tarde a mi abuela leyendo en la revista Estampas “Los crímenes más sonados”, a mi abuelo con el periódico, a mi mamá y a mis tías con sus distintas novelas, a mi hermano con su revista “Billiken” y me evoco disfrutando cualquiera de los libros que llegaban a mis manos.

Claro que en esa época, hablamos de finales de los sesenta, principios de los setenta los libros infantiles no eran (por lo menos en mi país) tan abundantes como lo son ahora. Quizás las familias con mucho dinero si los poseían pero para mí era un tesoro tener en mis manos un libro de “Películas” de Walt Disney. Todavía conservo una colección llamada “Mi libro encantado”, que mi mamá haciendo un gran esfuerzo me compró cuando yo apenas tenía tres años, también disfruté mucho “Las aventuras de los cinco secretos”. Recuerdo que era muy gracioso cuando los amigos de la familia me preguntaban que quería de regalo y -por supuesto- les contestaba que un libro. Me veían con una cara de extrañeza como si les hubiera dicho una mala palabra. Esperaban que les pidiera una muñeca o una cocinita. Eran pocos los que me complacían, pero siempre me las ingeniaba para tener algo que leer. Recuerdo que a los 13 años leía escondida “Love Story” porque a mi mamá no le parecía apropiada para mi edad. Imagínense, en esta época, con 12, 13 años, muchos se han leído “Las 50 sombras de Grey”;

Pasó el tiempo y mi gusto por la lectura cada vez es mayor. Cuando estoy muy estresada me imagino en un lugar hermoso siempre con un libro en mis manos y atesoro los momentos en los que puedo hacerlo. La espera en un banco, en un consultorio, un viaje en avión siempre son cortos si llevo uno conmigo. Tengo muchos en cola para leer y mientras mi hijo estaba pequeño tenía con él un ritual sencillo, le tapaba los ojos y lo ponía a escoger entre 4 o 5 libros para que seleccionara mi próxima lectura. Pasó el tiempo y ese hermano que leía “Billiken”, novelas de misterio y revistas científicas se convirtió en el dueño de este blog.

Lo que les comentaba al principio acerca de viajar como mi otro hobby, quiero utilizarlo en mis artículos, pues me gustaría buscar lugares en el mundo en los que los lectores se sientan como en su casa y compartirlos con ustedes, a ver si algún día los podemos visitar y los recomendamos o los rechazamos entre todos. Hasta la próxima. Deseo que sus lecturas les sean gratas.

 

Fabiola Isaac es Caraqueña, Concepcionista, Comunicadora Social de la UCAB, optimista y defensora de la justicia, con muchos sueños por cumplir.