Mejor comunicación: creando Rapport

Mejor comunicación: creando Rapport

Existen personas que se llevan bien con todo el mundo. Desde el jardinero hasta el director de una gran corporación. Estos individuos consiguen lo que desean sin esforzarse.

A lo mejor eres una de estas personas. Si no lo eres, seguro tienes algún amigo que sí lo es. Algunos lo llaman personalidad magnética, otros “populares”. Todo el mundo tiene que ver con ellos y muchos están dispuestos a hacer lo que sea para complacerlos.

¿Es un don natural? ¿Tienen “suerte” estas personas?

La respuesta es sí y no. La diferencia es que ellos saben cómo establecer una mejor comunicación y como hacerlo de una manera natural. Algunos lo han sabido desde siempre, otros lo han aprendido.

La buena noticia es que tú también puedes lograrlo. Y no es difícil. Establecer una mejor comunicación es un proceso que consta de muchos factores, pero el más importante de todos es el que voy a tratar en este artículo y que -increíblemente- es desconocido por muchos.

Mejor comunicación: el rapport, tu mejor aliado

Se trata de crear “rapport“. Si bien el término suena exótico, no es más que desarrollar la habilidad para entrar en “sintonía” con los demás. Cuando queremos escuchar un programa de radio, tenemos que sintonizar digitalmente el aparato para ubicar la emisora desde la cual se transmite. Al hacer esto, estamos llevando el aparato a “escuchar” una determinada frecuencia.

Con la comunicación interpersonal pasa lo mismo. Podemos pensar que cada persona “habita” su propia frecuencia, y si queremos lograr una mejor comunicación con ella, tenemos que “sintonizar” dicha frecuencia, es decir, debemos estar en su misma frecuencia.

Esta es la definición más simple de lo que es el rapport. Lograr una mejor comunicación interpersonal logrando una sintonía perfecta con quien nos comunicamos.

El término, que proviene del verbo francés rapporter ha sido empleado  ampliamente en la psicología y en las técnicas de programación neurolinguística (PNL). Pero lo que nos interesa es su aspecto práctico.

¿En qué se fundamenta el rapport?

El objetivo de este artículo -o mejor dicho de esta serie de artículos- es conocer las técnicas que nos permitirán desarrollar una mejor comunicación con las demás personas. Es importante destacar que lo que complica el desarrollo del rapport es el hecho de que cada persona habita en una frecuencia distinta y para que nuestro rapport sea efectivo debemos ser capaces de sintonizar cada una de dichas frecuencias. Es por ello que no hay una fórmula única para desarrollarlo.

Aunque suene complicado, sí hay unas bases sobre las cuales se fundamentan los elementos que nos permitirán sintonizar con cualquiera. Estas bases -si bien no voy a hacer un estudio profundo de ellas- se construyen sobre tres elementos fundamentales:

1. Estado interno: en un momento dado, una persona se encuentra en un estado emocional: alegre, triste, melancólico, eufórico, pesimista, optimista, nervioso, pensativo, etc.

2. Lenguaje corporal: cuando una persona se comunica, se ha determinado que su lenguaje corporal representa acerca del 55% de lo que transmite.

3. Forma de hablar: la voz de una persona tiene un tono, un volumen, una velocidad y su lenguaje encierra una serie de términos, expresiones, muletillas e inflexiones.

Ya que lo que queremos es habitar en la misma frecuencia de la persona con la que hablamos con el objeto de lograr una mejor comunicación, es necesario que ajustemos nuestra frecuencia, basándonos en los tres pilares recién mencionados.

La mejor forma de hacerlo es tratando de imitar, o copiar los tres elementos de la persona con la que nos comunicamos. Al hacerlo, se abrirán todos los canales de comunicación del interlocutor, haciéndolo estar a gusto con nosotros, sintiendo que es escuchado y entendido a la perfección.

La mayoría de las personas, al establecer comunicación con otros, lo hace simplemente como una forma de expresar sus pensamientos internos, sin establecer una comunicación bidireccional. A los que lo hacen así, les tengo malas noticias: difícilmente lograrán establecer empatías, ni siquiera cuando estén hablando de como lograron frustrar un robo a un banco o rescataron a ocho cachorros que iban a morir de inanición.

El ser humano quiere ser escuchado, per natura, pero para lograrlo, tiene que aprender a escuchar. Algunos podrán argumentar que no quieren ser agobiados por los problemas y predicamentos de los otros, pero no se dan cuenta de que es exactamente lo que hacen cuando quieren comunicarse a través de un canal unidireccional.

En cualquier caso, lo que queremos es establecer la sintonía con el otro, de forma de que se abran todos los canales. Al lograrlo, podremos obtener lo que queramos de la persona con quien nos comunicamos. Ojo, no estoy hablando de aprovecharse de nadie -ni de ninguna técnica oscura de hipnotismo- se trata simplemente de ser percibidos por los demás como alguien que sabe escuchar y en quien se puede confiar. Tener una mejor comunicación es simple y puedes aprenderlo de una manera sencilla.

Una vieja leyenda del Tibet cuenta…

Un peregrino, tras encontrar tres cráneos en el Himalaya, llevó la noticia al monarca, el cual se los pidió y se los entregó a un médico muy sabio del reino, diciéndole que quería saber cuál de los tres había pertenecido a la mejor persona. El sabio se retiró con las tres piezas y luego de una rigurosa investigación, regresó ante su rey.

Colocando los tres cráneos sobre una mesa, le dijo: -Su excelencia, ya tengo la respuesta-. Tomando el primero, continuó: -Éste pertenecía a la persona más bondadosa.

-¿Cómo lo sabes? -le preguntó el monarca.

-Introduje un alambre por uno de sus oídos y salió por el otro. Esto quiere decir que las cosas le entraban por un oído y le salían por el otro. El monarca asintió, mientras el sabio tomaba el segundo cráneo.

-Al introducir el alambre a éste por el oído, salió por la boca. Sin duda, era una persona indiscreta que revelaba todo lo que escuchaba.

-El monarca continuaba a la expectativa, al tiempo que el sabio tomaba el último cráneo, añadiendo: -Al introducir el alambre a éste por el oído, emergió por debajo del cráneo en dirección al corazón. Sin duda, corresponde a la persona más bondadosa… y a la más sabia.

¿Cómo hago para desarrollar rapport?

Como dije antes, el rapport es algo que se desarrolla. Si bien muchos lo logran de una forma natural, cualquiera puede desarrollarlo. Y créeme, es una de las mejores inversiones que puedes hacer para con tu personalidad. No lo vas a desarrollar en un día, pero a medida que lo hagas te sorprenderás con los resultados. Verás como todo fluye más fácil, como los demás harán aquellas cosas que te parecía imposible que hicieran.

No estoy hablando de manipular a las personas (aunque cuando lo utilizamos para hacer negocios, es casi su único propósito). Piensa que una vez que desarrolles rapport, tendrás una mejor comunicación con tu todo tu entorno. Piénsalo como que serás investido con un poder -un poder muy fuerte- que podrás usar a tu antojo. Pero todo poder implica responsabilidad. Si lo usas para bien, tu vida será mas fácil, más placentera. Si tratas de aprovecharte de él, lo más seguro es que se revierta y termines peor. Lograr una mejor comunicación es un activo invaluable.

Este primer artículo pretende que comprendas las bases del rapport que te harán tener una mejor comunicación. En principio, lo que debemos hacer es utilizar las tres bases descritas. Al hablar con alguien, debemos tratar de ponernos en su mismo estado interno (o en todo caso simular que lo hacemos para brindarle confianza a nuestro interlocutor). También debemos tratar de “imitar” su gestualidad o lenguaje corporal (lo cual debemos hacer con delicadeza, sin que parezca una burla) y finalmente, debemos ajustar nuestro léxico de forma que conecte con el de quien hablamos.

Hacer esto, no es fácil en principio, pero la práctica hace al maestro. En el próximo artículo de esta serie escribiré acerca de técnicas específicas que te darán un mejor rapport, y por ende, una mejor comunicación. El próximo será menos técnico y mostraré ejemplos acerca de diversas situaciones y de como actuar en las mismas. Un adelanto: cuando hables con alguien, utiliza su nombre de pila varias veces dentro de la conversación.

Si tienes cualquier duda o comentario, por favor escríbelo al final del artículo. Recuerda que una mejor comunicación puede hacer una gran diferencia en que la percepción de los demás tienen sobre ti.

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